«La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla» GABRIEL GARCIA MARQUEZ
Mostrando entradas con la etiqueta Viajes: Letonia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viajes: Letonia. Mostrar todas las entradas

sábado, 19 de noviembre de 2016

DIARIO DE VIAJE POR LOS PAÍSES BÁLTICOS

* Noveno día: Riga


Existe una leyenda que cuenta que en estas tierras vivió  un gigante llamado Lielais Kriptaps, o también conocido como El Gran Cristóbal, en una cabaña a orillas del lado derecho de río Daugava. El gigante se dedicaba a cruzar a la gente de un lado al otro del río.

Una noche le despertó el llanto de un niño en la orilla opuesta. Inmediatamente fue a buscarlo, y se lo cargó a sus hombros. Empezó a nadar con el niño a cuestas. Pero a mitad del camino el niño devino en una pesada carga por lo que a duras penas llegó a la orilla donde él vivía. Exhausto, dejó el niño en la  choza, y ambos cayeron en un largo sueño.

A la mañana siguiente, cuando  Lielais se despertó en lugar del niño encontró un cofre lleno de monedas de oro. Una vez muerto el gigante, dicho tesoro fue utilizado para fundar la ciudad de Riga, y el primer edificio que se construyó se ubicó en el mismo sitio donde había estado la cabaña de El Gran Cristóbal.


*Fotos del río Daugava, hogar del gigante






Y a fe mía, que les salió una ciudad bien bonita. Con un casco antiguo, Vecriga, el situado en la orilla derecha del río (sí, ese mismo donde vivía el Gigante) donde pasear es un gozo para los sentidos. Pero también lo es su lado izquierdo, Pardaugava, con bonitas casas de madera del siglo XIX.


¿Qué nos faltó de ver en Riga?

Fue una pena, y mira que estaba bien interesada, pero nos faltó tiempo para hacer un recorrido que incluyese los edificios de estilo modernista. Y es que Riga es considerada capital de la arquitectura Art Nouveau (o Jügendstils).


¿Cómo llegar a Riga?

Nosotras llegamos a Riga desde Pärnu (en Estonia), así que os dejo el enlace para, que si lo deseáis, lo podáis consultar:


sábado, 12 de noviembre de 2016

DIARIO DE VIAJE POR LOS PAÍSES BÁLTICOS

* Octavo día: Palacio de Rundäle, Bauska y Jürmala


Palacio de Rundäle

¿Versalles? No. 

¿El Palacio de Invierno?. Podría ser. Al fin al cabo tienen en común el mismo arquitecto. Pero tampoco. 

Es el Palacio de Rundäle, la joya barroca y del rococó letona, construido por Francesco Rastrelli para uno de los favoritos de la emperatriz rusa Anna Ioannovna, Erns Johann Biron, duque de Curtlandia, que al parecer, era como se llamaba toda esta región que queda al oeste de Letonia.

El Palacio es una delicia. Hay diferentes recorridos: el corto (las salas de estado) y el largo (que añade, al corto, los apartamentos privados de los Duques). Con jardín. O sin jardín. Con posibilidad de fotos, o renunciando a ellas. Lo cogemos todos: el largo, con jardines y con fotos (9 €). Y no nos equivocamos. Ha valido la pena. 







_________________________________________________________________________
¿Cómo llegar al Palacio de Rundäle desde Riga?

Horarios de buses a Bauska
 (por la mañana)

Tenéis que ir, primero, hasta Bauska. Desde la estación de autobuses de Riga (Prägas iela, 1) salen bastantes autobuses al día. Tarda 1 hora y 20 minutos en llegar, y cuesta 3,05 €.





Horarios microbuses a Rundäle
Una vez allí, en la misma estación que os deja el autobús de Riga-Bauska, enlazáis con un microbus (0,85 e) que tiene parada en el Palacio de Rundäle (tenéis que estar con ojo avizor porque el bus continúa con su trayecto). Otro "problemilla" es que salen muy pocos al día. Si lo perdéis, tendríais que coger un táxi. 

Para la vuelta, la misma operación, pero a la inversa.
__________________________________________________________________________________________


Bauska

De regreso, ya que era la hora de comer, decidimos hacer parada y fonda en Bauska. Además, habíamos leído que este pequeño pueblo destaca por poseer un castillo del siglo XV. En realidad, son dos en uno. Es decir, las ruinas del primero, del siglo XV, más uno nuevo, del siglo XVI. La idea era echarle un vistazo, y acabamos comiendo en la taberna del castillo. Todo muy auténtico.


_________________________________________________________________________


Jürmala


De nuevo en Riga, y todavía tenemos mucha tarde para disfrutar, así que mejor que pasarla en uno de los centros de playa más importante de Letonia, Jürmala, que tan solo se encuentra a 23 km. de la capital.

Cogemos un tren dirección Dubuiti, y unos 25 minutos después, nos bajamos en Majori, uno de los distritos que conforman Jürmala. En seguida damos con Jomas iela, una vía peatonal, considerada la calle principal de Jürmala, llena de restaurantes, tiendas y cafeterías. 




Acabamos la tarde en la playa contemplando una bella puesta de sol. Que mejor colofón para un día perfecto.





viernes, 4 de noviembre de 2016

DIARIO DE VIAJE POR LOS PAÍSES BÁLTICOS

* Séptimo día: Por el Valle del Gauja



Érase una vez en un reino muy lejano...





Esto es lo que sugiere el Valle de Gauja: el escenario perfecto de los viejos cuentos de princesas, caballeros, reyes y reinas, castillos, y hasta dragones.

El Valle de Gauja, Parque Nacional desde 1973, recibe el sobrenombre de "la Suiza Letona". Pero que nadie espere encontrar grandes montañas nevadas, porque precisamente algo que caracteriza el paisaje de las tres Repúblicas Bálticas es su llanura. Eso sí, bosques no les faltan. Y el Valle de Gauja es un mar de árboles, espeso y frondoso.


El valle del río Gauja

Este día fue un despropósito. Quisimos hacer más de lo que pudimos. Pero para defensa nuestra, en ninguna parte habíamos leímos que solo Sigulda necesita de un día entero, dos, y hasta, si se quiere, de una semana. Pero empecemos por el principio...

Al este de Letonia se halla el Valle del río Gauja, que se extiende entre las poblaciones de Sigulda hasta Valmiera. La idea era visitar el que señalan como uno de los pueblos más encantadores de la zona, Cesis. Y por la tarde hacer el circuito a pie por los castillos de Sigulda.

Para ir a Cesis cogimos el bus que salía a las 9.00 horas desde la estación de autobuses de Riga (4,15 €). Tardamos dos horas en llegar.

Cesis realmente es muy bonito. La gran estrella del lugar es el complejo monumental formado por 2 castillos, el nuevo del siglo XVIII, y el viejo fundado en el siglo XIII por los caballeros Portaespadas. Entrada completa: 6€; Parcial: 4€

Si vais con niños este sitio es ideal porque está perfectamente preparado para que jueguen a justas y torneos. Y si sois adultos os vais a sentir como el guardián de las mazmorras, con farol incluido.


Castillo viejo


Castillo nuevo


En el interior del Castillo viejo y el nuevo

Dimos acabada la visita a las 14.00 cuando cogimos el bus que unía Cesis con Sigulda. También hay trenes, pero por horarios nos iba peor. El bus cuesta 1,85 € y tarda unos 3/4 de hora hacer el trayecto entre Cesis y Sigulda.

El bus te deja a pie de carretera al lado de un centro comercial donde pudimos comer. El primer problema se presentó al encaminarse hasta Sigulda, porque no hay ningún medio de transporte que te baje hasta el centro del pueblo. Así que tuvimos que andar unos 20 minutos. 


Sigulda

Eran las 17.00 horas cuando llegábamos a los pies del teleférico, y ...

Copio textualmente la guía Lonely planet (que es la que seguimos durante todo el viaje)

"si se va mal de tiempo o se va a pasar el día a Sigulda en una sola tarde se pueden abordar los tres principales castillos de la localidad y una cueva legendaria".

Lo malo, y lo que te acaba confundiendo, es que seguidamente marca un recorrido que va desde el Castillo nuevo de Sigulda hasta el Museo- Reserva de Turaida. Y esa era nuestra intención: hacer dicha ruta, al completo.

Pues ¡no! olvidaros de eso, o por lo menos en lo referente "a una sola tarde". Sí que es verdad que en el pueblo pudimos acercarnos a fotografiar (digo solo eso, fotografiar) tanto el castillo nuevo, el castillo medieval, cruzar el valle con el teleférico, ver la casa señorial de Krimulda y los restos medievales del castillo de Krimulda, bajar por el camino serpenteante hasta llegar al puente de madera. Pero en ese punto, si no queríamos pasar la noche pérdidas en mitad del bosque tales bellas durmientes, decidimos dar media vuelta y regresar por donde habíamos venido.


Señorío y restos del castillo de Krimulda




Regresamos a Riga en el tren de las 19.20 (billete de tren Sigulda-Riga, 1,9 €). No cumplimos con nuestro objetivo, pero no por ello estábamos menos contentas por lo mucho que nos estaba gustando, y eso vale más que un potosí.


¿Qué  nos faltó ese día?

Pues obviamente acabar con la ruta prevista: continuar hasta la Cueva de Gütmana, pero sobre todo visitar la Reserva-Museo de Turaida que es el monumento más importante y visitado de Letonia.


Turaida


¿Que más se puede hacer en Sigulda?

Sigulda es fascinante. Si os va el senderismo, podéis hacer diferentes rutas en busca de castillos, naturaleza y paisajes. Pero si lo que os gusta son los deportes de riesgo, también es el lugar adecuado. Además, cuenta con una de las pocas pistas que existen en el mundo de Bobsleigh y Luge. Y si vais con niños (como si no) están los Parques de aventuras "Tarzans" y "Mezakakis". 

Como podéis ver en Sigulda está prohibido el aburrimiento. 

Para saber más http://tourism.sigulda.lv/