«La vida no es la que uno vivió, sino la que uno recuerda, y cómo la recuerda para contarla» GABRIEL GARCIA MARQUEZ
Mostrando entradas con la etiqueta Viajes: Francia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Viajes: Francia. Mostrar todas las entradas

jueves, 1 de noviembre de 2018

LOS PUENTES DE OTOÑO
* Ventajas de viajar en esta época del año



¿Conocen el juego "si fuera"?. Tal vez reciba otro nombre, pero yo lo conozco por ese título, y además en dos versiones diferentes. Uno muy divertido y lúdico, para jugar y amenizar veladas en grupos. Consiste en adivinar un personaje secreto en base a las respuestas dadas a la pregunta ¿si fuera? ¿Y si fuera una planta... una ciudad... un cuadro... una comida...? Y todo lo que se os ocurra. La segunda versión es mucho más introspectiva. La recomiendo jugar con la pareja o personas íntimas. A la par que ameno, tiene mucho de descubrimiento personal y reflexión.

Jugando conmigo misma, ya os digo que ¿y si fuera una estación del año? sin  dudarlo un segundo, la respuesta sería OTOÑO, no solo porque nací en el precioso otoño, sino por mi carácter tendente a la introversión y cierta timidez. Sin embargo, no todo en mí es reserva (porque sino, no estaría escribiendo este post, jeje!), así como no todo en otoño es quedarse en casa tras una taza de chocolate caliente viendo llover (que tampoco es un mal plan). Todo lo contrario, es una época perfecta para viajar.




Para la gran mayoría, otoño significa la vuelta de las vacaciones, y entrar de lleno en las rutinas y quehaceres habituales, por lo que se genera una cierta propensión al estrés y la fatiga. Sin embargo, al menos en España, contamos con unos grandes aliados: los puentes festivos (los bank holidays). De septiembre hasta las Navidades, nuestro calendario tiene coloreado ciertos días que dan tregua a la consabida monotonía diaria, lo que hace del otoño una época ideal para plantearse realizar pequeñas escapadas. Pero si encima, sois de los suertudos que le podéis adicionar algún día más, entonces la salida tendrá un plus añadido.

Que otoño es una época de gran personalidad no es discutible. Los bosques y las hojas de los árboles se mudan del verde a mil colores que van desde el rojo, al naranja, ocre, amarillo, marrón, plata, dorado... por lo que es una época preciosa para disfrutar de la naturaleza. Perfecta para alquilar una casa rural, de ésas con chimenea y sabor a pueblo.


Durante la temporada otoñal las temperaturas se suavizan. Sin hablar del recién aparecido "veroño", suele apetecer una manguita. Pero todavía estamos lejos de los fríos invernales, y mucho menos de las tórridas temperaturas veraniegas, así que magnífico para viajar.


La luz de otoño es más tenue, por lo que si os gusta la fotografía es una época preciosa para escaparse y practicar vuestro hobby.  Con la luz otoñal se evitarán esas duras sombras que tanto pueden afear nuestras fotos (al no ser que busquéis el efecto contraste). Asimismo, esos colores de los árboles de los que os hablaba anteriormente les dará a vuestras fotos una pincelada cromática única. Y si además aparecen nieblas, nubes bajas, cielos tormentosos, tan típicos en esta época, serán geniales.


Se suele tener miedo a la lluvia, pero caminar bajo ella (mientras que no sea un temporal) puede darle un toque romántico a una escapada otoñal. Porque sí, porque otoño es, sin ningún género de duda, la época más romántica del año.


Y por último, para ir acabando, lo más práctico y, tal vez, lo más importante: porque los precios son más económicos, y el número de personas y/o turistas es inferior. 


¡Ay Otoño! Que bonita forma de alargar nuestras vacaciones veraniegas.

Por si os lo estáis preguntando, las fotos de este artículo pertenecen a una salida de 4 días por el Aude, en el sur de Francia... por supuesto ¡en otoño!

domingo, 5 de marzo de 2017

DIARIO SENTIMENTAL DE PARÍS
*Enchanté

Capítulo especial merecen los muchos museos que inundan la ciudad, pero principalmente el Louvre y  D'Orsay, que por sí solos justifican el viaje a París. Prepárense para admirar cientos de obras maestras y a no sufrir el síndrome de Stendhal.

EL LOUVRE

El gran templo del arte por excelencia, primero fue palacio antes que museo. Sus moradores, los excelsos Reyes de Francia, crearon una impresionante colección de cuadros, a las que se unió las obras de arte que se recopilaron (vamos a dejarlo ahí) en las números campañas arqueológicas en tiempos de Napoleón.


 


 
 
MUSÉE D'ORSAY

Me detengo en el D'Orsay por ser mi favorito. Solo el marco, una antigua estación de tren del siglo XIX, fruto de la llamada arquitectura de hierro, ya es por sí solo reclamo suficiente. Y si el edificio es magnífico,  su contenido deja sin aliento.




💖💖💖💖💖💖
 
¡Sí! Me gusta París, porque sabe cuidarse, venderse, reinventarse, embellecerse (si hasta lo feo parece que esté en el sitio adecuado). Porque es sinónimo de cultura, gracia y encanto, de buen vivir, de alegría, de savoir faire.
 
 
Los lazos ya están establecidos y son indisolubles. A igual que esos enamorados que fijan sus candados en el puente,  y lanzan las llaves al Sena, en prueba de su amor perpetuo.
 

Y si por los avatares de la vida, un día ese amor se frustra

¡SIEMPRE NOS QUEDARÁ PARIS!

*** Foto de Google.es 
 
AU REVOIR! 💖

domingo, 26 de febrero de 2017

DIARIO SENTIMENTAL DE PARÍS
*Madame Eiffel

 
Mi enamoramiento con París se produjo en Montmartre. Pero no pretendo que mi pequeño París artístico y bohemio sea el único y el mejor. Hay un París para cada uno de los gustos, para cada exigencia, para todo tipo de personas. Todo depende de quién mira y lo qué mira.
 
Existe un París literario e intelectual.

 
 
El de la moda, de las tiendas exclusivas y llenas de lujo.


 
El de la diversión y de los locales con a sabor a mítico.
 


 El cinematográfico
 



El culinario
 
 
O el romántico, de largos paseos por sus parques o a las orillas del Sena.

 
  



Pero si un monumento personifica a todo París, ésa es
 
LA TORRE EIFFEL
 
Majestuosa, muy fotogénica, si señor. Constante presencia. Allá donde se mire aparece, asoma tras los edificios, la reina y señora de metal. Y siempre queda bien. Ella, la que organizó un buen escándalo porque en su época no gustó nada. Proyectada para la exposición  de  1889, sobrevivió gracias a un interés práctico. Y el tiempo quitó la razón a sus detractores, y hoy en día se ha convertido en uno de los monumentos más visitados, y fotografiados.
 
 







 
 Eterno símbolo de París.
 
CONTINUARÁ  

sábado, 18 de febrero de 2017

DIARIO SENTIMENTAL DE PARÍS
*Oh, la la! Montmartre, la vie en rose

No fue hasta mi siguiente visita que me enamoré de París. Fue un día subiendo por las colinas de Montmartre...



 
MONTMARTRE
 
Se dice que Montmartre ya no es la misma de antaño, que no es más que una mera caricatura de lo que fue, un parque temático para turistas, un quiero pero no puedo de pintores que solo buscan sacar unas monedas al visitante a base de retratos más o menos certeros.


  
Si leyeron el anterior post de esta serie dedicada a París, recordarán que andaba buscando su alma. Pues he aquí, en mi querida Montmartre, que la encontré.
 
Comprender que por aquellas calles habían deambulado artistas de la talla de Toulouse-Lautrec, Van Gogh, Manet, Degas o Picasso ¡me llenó de emoción!. Y cual Papa hubiera besado el suelo sabiendo que fue el mismo que un día ellos pisaron. Y ¿porqué no? intentando, si por casualidad, con ese gesto se me pegaba algo de su genialidad.




 
Y fue así como descubrí que había otro París alejado de las formas grandilocuentes. Un París nacido de pueblos, de zonas absorbidas por la gran ciudad. Es lo de siempre. El pez grande se come al pequeño. Pero, aunque es el grande el que queda, no olvidemos que es el pequeño el que le proporciona la vida.

Jardines de Luxemburgo

Museo Rodin y Los Inválidos
 
 
Y de esta manera, tal vez algo retorcida (dirán), en Montmartre nació mi amor por París: buscando su esencia, el cofre que guarda las especias, el dedo que insufla la magia. El París a la medida del hombre.

CONTINUARÁ

domingo, 12 de febrero de 2017

DIARIO SENTIMENTAL DE PARÍS
*Je t'aime mon amour
 
Ahora que está próximo el día de San Valentín o día de los enamorados, tal vez sea el momento adecuado para dedicar un tiempo a París, para muchos, la ciudad del amor.
 
París siempre es una buena opción para una escapada o unas vacaciones. Como viaje romántico o para celebrar un acontecimiento especial es simplemente ideal.
 
Pero no siempre pensé así. La primera vez que fui a París me decepcionó.
 
Sí, ya sé. Mal rollo decir eso de la ciudad que pretendo ensalzar. Así que, si quisiera seguir por esa línea bastaría enumerar los motivos por los cuales creí que París no valía la misa, que dicen que vale, y hasta aquí. Habríamos acabado. Punto final.
 
Pero como ya podéis haber intuido resulta que

 ¡ADORO PARÍS!
💘
 

 
Creo que he dejado bien claro que lo mío con París no fue amor a simple vista. Vi en París una dama de alta alcurnia, bella, diría más, increíblemente hermosa. Pero fría, distante, orgullosa. Recorrí el París triunfante, el de las grandes avenidas, y monumentos emblemáticos ¡y no me sedujo! Me faltaba algo. Me faltaba su alma.
 


 
 
 

No fue hasta la siguiente visita, cuando...
 
CONTINUARÁ